La Juventud Socialista de Mar del Plata ante la discusión legislativa de una nueva ley de estupefacientes

En el marco del debate actual sobre la Ley de Estupefacientes (Ley 23.737), la Juventud Socialista de Mar del Plata, así como el Partido, no debe quedar ajena a la discusión y posicionamiento sobre esta problemática que preocupa a la sociedad toda y afecta en particular a los jóvenes.

Debemos lograr una mirada integradora sobre el tema, buscando soluciones que contengan a los más desprotegidos. Víctimas del narcotráfico por un lado, por ser la única fuente para adquirir estupefacientes, expuestos a ambientes criminales y a productos que no tienen ningún tipo de control en su elaboración; víctimas del Estado, que a través de políticas represivas y prohibitivas recae sobre el eslabón más débil, violando los derechos de los consumidores.

Las políticas implementadas por el Estado no generaron soluciones sobre el uso o abuso de drogas y su comercialización en el mercado negro. Todo lo contario, fomentaron los negocios ilícitos que involucran instituciones tan importantes como la policía y generaron grupos mafiosos cada vez más poderosos. En todos estos años comprobamos que la actual ley, lejos de cumplir con sus objetivos, ha fracasado dejando como resultado un sistema judicial abarrotado de causas por tenencia simple y estigmatizando socialmente a miles de consumidores, en su gran mayoría jóvenes. De acuerdo a una Investigación de la Asociación Intercambios y la Universidad de Buenos Aires realizada sobre la aplicación de la ley 23.737, durante los últimos veinte años, siete de cada diez son jóvenes sorprendidos por un policía en la calle. Sólo una de cada diez causas iniciadas por infracción a esta ley es por tráfico y apenas dos de cada diez son por tenencia simple. El 75% de las causas o terminan en sobreseimientos (40,6%) o son desestimadas o archivadas (26,9%), apenas el 0,7% terminaron en condenas. (1)

En nuestro país existen antecedentes importantes. La Corte Suprema de Justicia de la Nación decidió no aplicar la ley de drogas en casos de consumo personal de estupefacientes. El caso Arriola, fundamentado en la causa Basterrica, sienta un precedente importantísimo al definir que es necesario avanzar en la despenalización de la tenencia para consumo personal. Con esto se avanza también en la discusión que diferencia al consumidor del traficante y enmarca el debate dentro de la órbita de la salud pública.

Entendemos que bajo una concepción progresista el Estado debe cambiar su rol punitivo hacia otro que busque, desde un enfoque de la salud, soluciones al consumo y abuso de estupefacientes.

Es menester, enfocarse en la lucha contra las drogas con políticas educativas, haciendo hincapié en la prevención, a través de la información y concientización sobre el uso y abuso de los mismos.Por otro lado, el Estado es responsable de generar herramientas dirigidas a combatir el narcotráfico, persiguiendo a los verdaderos dueños del negocio, y depurar los organismos de seguridad, como a la Policía Federal y Bonaerense, instituciones funcionales y cómplices a la existencia del comercio ilícito. En este sentido no podemos dejar de marcar la responsabilidad política que le cabe al justicialismo que gobierna nuestra provincia desde hace varias décadas.

Entre las fuerzas mayoritarias del congreso de la nación (el FAP, el FpV y la UCR), se ha realizado un acuerdo para despenalizar la tenencia para consumo personal y cambiar el rol de la justicia. Es decir, no se podrá abrir una causa penal a una persona si no se prueba que la misma se encuentra comercializando estupefacientes.

Por lo dicho, estamos convencidos que es imprescindible modificar la vigente ley.

Entendemos la despenalización, como un avance en la garantía de los derechos individuales de los que deciden consumir estupefacientes, asegurándoles no ser perseguidos por la fuerza policial.

Concebimos el autocultivo como un reclamo sectorial justo, que no resuelve el problema del narcotráfico, pero permite a los consumidores de marihuana no tener que depender de grupos ilícitos para adquirirla, y de tener un producto no alterado y de mejor calidad para su salud.

Además, nos parece necesario que la ley contemple una clasificación de las distintas drogas, en base a los efectos, las adicciones que generan y los respectivos tratamientos de salud que requieren los usuarios. No todas las drogas tienen el mismo impacto en la salud y en el entorno social de los consumidores. Existen drogas que realmente constituyen un verdadero problema, por ejemplo la heroína, la cocaína y una de las más devastadoras para quien la utilice: el paco.

Apostamos a que el debate en el Congreso llegue a una nueva legislación que combata a los verdaderos responsables del problema y enfoque el uso de drogas dentro del ámbito de la salud, asimismo respete las libertades individuales y que salde una situación de injusticia para miles de jóvenes argentinos.

 

                                                                                              Juventud Partido Socialista

de Mar del Plata

 

 

(1) http://criticadigital.com/tapaedicion/diarioentero514paraweb.pdf

Anuncios
Entrada anterior
Deja un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: